Los menores hacen uso de las nuevas tecnologías a edades cada vez más tempranas

menor smartphone

Los menores comienzan a hacer uso de las nuevas tecnologías cada vez antes. Así lo muestran los datos de un estudio que ha llevado a cabo la empresa S2 Grupo, que busca promover un uso seguro y responsable ofreciendo una serie de “consejos clave” para los jóvenes y también para los padres.

Y es que, según la encuesta realizada en S2 Grupo, hoy en día el 16% de los menores adquieren su primer teléfono inteligente antes de cumplir los diez años. Además, el 22% de esos menores tiene creado un perfil en alguna red social. Sin embargo no todos conocen los peligros a los que pueden enfrentarse si hacen un mal uso de este tipo de tecnologías pudiendo convertirse en víctimas de ciberdelincuentes, o incluso incurrir delitos ellos mismos.

Uno de los principales problemas hoy en día es que las propias familias muchas veces desconocen las amenazas que existen en el mundo digital que nos rodea y con el que interactuamos. No obstante, las que sí tienen cierta noción de lo que puede ocurrir tienden a limitar el uso de las nuevas tecnologías, lo que supone un grave error según explica el socio-director de S2 Grupo José Rosell, ya que la mejor forma de hacer frente a este tipo de ciberproblemas es conocer los riesgos que implican y saber “cómo realizar un uso responsable de Internet“.

S2 Grupo propone ciertos consejos enfocados a que padres e hijos sean capaces utilizar las nuevas tecnologías de una manera mucho más segura. Por ejemplo, utilizar contraseñas diferentes para cada lugar, creadas alternando letras (mayúsculas y minúsculas), números, y cambiarlas cada cierto tiempo; también recalcan la importancia de no aceptar a desconocidos en los perfiles de redes sociales y por supuesto no enviar fotos personales/íntimas ya que pueden dar lugar a situaciones de acoso o chantaje; tapar la webcam, ya que muchos ciberdelincuentes son capaces de hackearla y activarla sin que el menor llegue a darse cuenta; tampoco recomiendan prácticas habituales como el uso de redes wifi públicas, etc.
Y es que para prevenir lo mejor es conocer. Si somos conscientes de todas las amenazas a las que podemos exponernos cuando usamos las nuevas tecnologías podremos contar con los mecanismos necesarios para evitarlas y no poner en riesgo ni a los menores ni a los propios adultos.