La relación entre marcas y usuarios está atravesando una transformación silenciosa pero decisiva. Según el nuevo informe The State of Digital Trust Report 2025 publicado por Usercentrics, el 62 % de los usuarios frecuentes de internet asegura sentirse como el producto dentro del ecosistema digital actual. Esta percepción de ser “mercancía de datos” impulsa una creciente exigencia hacia las marcas en materia de privacidad, transparencia y control de la información personal.
El estudio, basado en encuestas a 10.000 personas en Europa y Estados Unidos, expone un giro en la conciencia del usuario. La era del consentimiento automático parece estar quedando atrás: el 46 % de los usuarios acepta menos cookies que hace tres años, y el 42 % afirma revisar los avisos de privacidad con regularidad antes de interactuar con un sitio web. Este comportamiento revela una evolución significativa en la forma en que los consumidores valoran su privacidad.
En lugar de representar una amenaza para la captación de datos, esta tendencia abre una nueva vía de diferenciación para las marcas. El informe destaca que el 44 % de los usuarios otorga mayor confianza a aquellas empresas que explican con claridad cómo usan los datos personales. La transparencia, más que un requisito legal, se convierte así en un factor clave de competitividad.
Usercentrics señala también una contradicción preocupante: mientras el interés por la privacidad aumenta, el 77 % de los encuestados admite no comprender completamente cómo se recogen o usan sus datos. Esta brecha de conocimiento puede generar desconfianza, y el desafío para las marcas es encontrar un equilibrio entre eficacia en la recopilación de datos y una comunicación accesible y comprensible.
El avance de la inteligencia artificial añade una nueva capa a este escenario. El informe recoge que un 59 % de los usuarios se siente incómodo al saber que sus datos pueden ser utilizados para entrenar modelos de IA. Ante este panorama, las estrategias basadas en transparencia, lenguaje claro y consentimiento real cobran aún más relevancia.
Desde una perspectiva de marketing, el consentimiento se está redefiniendo como una oportunidad. Ya no se trata solo de cumplir con normativas, sino de ofrecer experiencias personalizadas que comiencen desde la forma en que se solicita el permiso. Para Usercentrics, esto implica diseñar flujos de consentimiento que respeten la identidad del usuario y construyan una relación basada en la confianza.
El informe propone un cambio de mentalidad: tratar la privacidad como un valor añadido y no como una barrera. En la economía digital de 2025, el respeto por los datos del usuario no solo protege la reputación de una marca, sino que fortalece la fidelidad, la conversión y la percepción a largo plazo.
En un entorno donde la atención es escasa y la competencia intensa, la privacidad se perfila como uno de los activos estratégicos más poderosos del marketing digital. Las marcas que logren comunicar su compromiso de forma honesta y consistente estarán mejor posicionadas para liderar el mercado y conectar con un consumidor más informado, exigente y empoderado.