La próxima edición del Mobile World Congress Barcelona 2026, que se celebrará del 2 al 5 de marzo en Fira Gran Via, volverá a situar la inteligencia artificial como eje central del debate tecnológico internacional. Más allá del impacto en el ecosistema móvil, el congreso también servirá como escaparate de cómo esta revolución tecnológica está redefiniendo sectores como el de los eventos corporativos.
En este contexto, la agencia global de marketing y engagement MCI Spain & Portugal ha analizado cómo la denominada “IQ Era” —una etapa marcada por la integración operativa de la inteligencia artificial y la conectividad avanzada— está transformando el diseño y la medición de los eventos híbridos.
La evolución no se limita a incorporar herramientas digitales adicionales, sino que implica un replanteamiento integral de la experiencia. La inteligencia artificial aplicada a la gestión de asistentes permite personalizar agendas en función de intereses profesionales, recomendar sesiones en tiempo real, optimizar dinámicas de networking y activar contenidos adaptativos según el comportamiento de la audiencia.
Esta nueva capa tecnológica modifica tanto el entorno presencial como el digital. La combinación de redes avanzadas y sistemas inteligentes facilita la integración fluida entre asistentes físicos y remotos, generando entornos híbridos más coherentes y conectados. La conectividad deja de ser un elemento técnico invisible para convertirse en un habilitador estratégico que condiciona la calidad de la experiencia.
Según datos del informe Event Tech Forecast 2025 de Bizzabo, el 78% de los organizadores prevé que la inteligencia artificial será determinante en la personalización de experiencias en los próximos dos años, mientras que más del 65% prioriza soluciones de analítica avanzada para demostrar el retorno de inversión. A su vez, el Future of Events Report de PCMA confirma que la integración tecnológica en formatos híbridos continúa siendo una de las principales prioridades estratégicas para marcas y organizadores a nivel global.
Desde MCI Spain & Portugal destacan que este escenario está impulsando un cambio en la demanda de las empresas. Las organizaciones ya no buscan únicamente producción técnica o creatividad escénica, sino herramientas que permitan vincular la experiencia con métricas de negocio concretas. La capacidad de transformar la interacción en datos accionables y conocimiento estratégico se convierte en un elemento diferencial.
La aplicación de modelos predictivos y el análisis de datos históricos también permite optimizar recursos y mejorar la planificación futura. En paralelo, la digitalización avanzada contribuye a reducir desplazamientos innecesarios y a mejorar la eficiencia operativa, factores que se alinean con los objetivos de sostenibilidad que cada vez más compañías integran en su estrategia de eventos.
El MWC 2026 se presenta así como un punto de inflexión no solo para la industria tecnológica, sino también para el sector MICE, donde la inteligencia artificial comienza a consolidarse como infraestructura clave para diseñar experiencias más personalizadas, medibles y orientadas a resultados.