Mango afianza su hoja de ruta internacional con un foco prioritario en Europa y Estados Unidos, regiones que se consolidan como los principales motores de crecimiento de la compañía.
“Europa representa actualmente el 70% de la facturación global, mientras que el mercado norteamericano se expande a gran velocidad, con la previsión de cerrar el año con 65 tiendas operativas, frente a las siete que tenía en 2022”. Así lo ha destacado el Consejero Delegado y Presidente ejecutivo de Mango, Toni Ruiz, durante su intervención en el V Foro de Retail y Gran Consumo, organizado por elEconomista.es, donde defendió el papel central del mercado europeo y estadounidense dentro de la estrategia global del grupo, basada en la expansión física y la experiencia de tienda.
La tienda física como punto neurálgico
El directivo insistió en que las tiendas son mucho más que un espacio de venta: deben inspirar, emocionar y reflejar el alma de la marca. “Cada vez serán más bonitas y aspiracionales, porque el mundo está lleno de tiendas aburridas. La tecnología al servicio de los clientes y los equipos será crucial, pero creemos mucho en el diferencial que aporta el trato humano de nuestros equipos en las tiendas”, señaló Toni Ruiz, subrayando que el futuro del retail dependerá del equilibrio entre innovación y cercanía.
Actualmente, Mango cuenta con presencia en más de 120 mercados y 2.900 tiendas abiertas, a las que ha sumado 150 nuevos puntos de venta en lo que va de 2025. Este crecimiento responde a una filosofía que coloca al cliente y la experiencia física en el centro del modelo, integrando tecnología, diseño y atención personalizada.

Expansión de Mango Teen
Un punto clave y estratégico destacado por el directivo durante su intervención en el V Foro de Retail y Gran Consumo fue la expansión de Mango Teen, la línea dirigida al público joven, con la que la compañía busca conectar con nuevas generaciones. “Gracias a la calidad de nuestros productos y nuestro posicionamiento único, cerraremos el año con más de 40 tiendas de Mango Teen en funcionamiento en España y en pleno proceso de implantación en capitales europeas importantes”. En los últimos meses, la línea ha inaugurado tiendas en Lyon (Francia) y Glasgow (Reino Unido).
Un plan de crecimiento hasta 2026
El crecimiento físico y la expansión geográfica forman parte de un plan estratégico a tres años que contempla la apertura de hasta 500 nuevas tiendas y alcanzar una facturación de 4.000 millones de euros en 2026. La compañía cerró el ejercicio anterior con una facturación récord superior a los 3.300 millones, lo que refuerza la ambición del grupo para consolidarse como referente global del retail de moda.
Ruiz también destacó la importancia del modelo omnicanal, en el que la empresa fundada por Isak Andic, fue pionera. Con un 30% del negocio proveniente del canal online, la firma apuesta por mantener esa cuota mediante la integración fluida entre sus tiendas físicas y el ecommerce. «Aunque como consecuencia de una buena gestión omnicanal en las tiendas físicas, por ejemplo, dándole al cliente facilidades de compra y devoluciones», matizó.
La mirada también está puesta en la hiperpersonalización de la experiencia de cliente: «Gracias a la posibilidad de disponer de cada vez más datos, podremos decirle al cliente lo que puede interesarle», explicó, haciendo referencia al uso de apps, contenido digital y asistentes virtuales como parte del futuro de la marca.

Talento, trazabilidad y propósito
Más allá del negocio, Toni Ruiz también dedicó parte de su intervención a subrayar otros retos estratégicos: talento y sostenibilidad. “Cuando imagino la empresa en el futuro, entiendo que será lo que podamos atraer en talento. Debemos entender lo que piden nuevas generaciones en materia laboral e invertir mucho en su formación», declaró. En este sentido, Mango ha promocionado internamente a 800 de sus 16.500 empleados solo en los primeros nueve meses del año.
Respecto a la fast fashion, fue claro: «Nosotros somos una firma de moda, centrada en el diseño y la calidad, por lo que estamos alejados de estos modelos». Ruiz pidió una regulación adaptada que valore la trazabilidad de los productos y apeló a una mayor pedagogía hacia los consumidores más jóvenes.
Concluyó con una visión que trasciende el negocio: que Mango sea «una empresa relevante para los clientes, para la gente que trabaja con nosotros como los socios y franquiciados y, si puede ser para la sociedad, mejor que mejor».