El streaming continúa ganando terreno dentro del mercado televisivo financiado con publicidad y ya concentra el 48,2% del consumo de televisión con anuncios en Estados Unidos, según la última edición del Ad Supported Gauge de Nielsen. El dato confirma el creciente protagonismo de las plataformas conectadas dentro de la planificación audiovisual y muestra hasta qué punto se está modificando el reparto de audiencias entre streaming, televisión tradicional y cable.
El informe correspondiente al segundo trimestre de 2026 señala que la televisión financiada mediante publicidad representa actualmente el 71,5% de todo el consumo televisivo. Dentro de ese universo, el streaming aumenta su ventaja y alcanza el 48,2%, mientras que la televisión en abierto se sitúa en el 26,6% y el cable mantiene una cuota del 25,2%.
La evolución resulta especialmente relevante para anunciantes, agencias y responsables de planificación de medios, ya que muestra que casi la mitad del consumo televisivo disponible para publicidad se produce ya a través de servicios de streaming.
El streaming aumenta su ventaja sobre la televisión tradicional
Según los datos de Nielsen, el streaming aumentó su participación dentro de la televisión con publicidad en 1,6 puntos porcentuales durante el segundo trimestre, hasta alcanzar el citado 48,2%.
El cable, por su parte, permaneció estable con una participación del 25,2%, mientras que la televisión en abierto consiguió mantener una posición relevante gracias, principalmente, al consumo asociado con grandes acontecimientos deportivos.
La distribución refleja un cambio importante para el mercado publicitario audiovisual. Durante décadas, la televisión tradicional fue el principal canal utilizado por los anunciantes para alcanzar grandes audiencias de manera simultánea. La fragmentación del consumo entre diferentes servicios digitales está trasladando progresivamente parte de ese alcance hacia plataformas conectadas.
Esto no implica necesariamente una desaparición de la televisión convencional, sino una transformación del concepto de televisión utilizado en la planificación publicitaria. El televisor continúa ocupando un espacio relevante dentro del consumo audiovisual, pero una parte creciente del contenido reproducido en esa pantalla procede ahora de servicios de streaming.
Para las agencias de medios, esta evolución obliga a analizar de manera conjunta inventarios que anteriormente se gestionaban como entornos diferentes.
Los eventos deportivos sostienen la televisión en abierto
La televisión tradicional mantiene, sin embargo, una importante capacidad para concentrar grandes audiencias alrededor de determinados contenidos.
Nielsen destaca especialmente el papel de los eventos deportivos en directo, que contribuyeron a limitar la habitual caída estacional del consumo de televisión en abierto entre el primer y el segundo trimestre.
Los playoffs de la NBA y las primeras emisiones relacionadas con el Mundial de fútbol estuvieron entre los contenidos que impulsaron esta categoría. Como resultado, la televisión en abierto incrementó su cuota interanual dentro del consumo con publicidad desde el 26% registrado en el segundo trimestre de 2025 hasta el 26,6% actual, un aumento de 0,6 puntos porcentuales.
El comportamiento demuestra el valor que mantienen los eventos en directo para la publicidad televisiva. Deportes, acontecimientos especiales y grandes emisiones continúan siendo capaces de reunir audiencias elevadas en momentos concretos, una característica especialmente atractiva para campañas que buscan notoriedad y cobertura.
La coexistencia de ambos modelos está configurando un mercado en el que el streaming crece como canal recurrente de consumo mientras la televisión tradicional mantiene fortalezas específicas en determinados formatos.
La edad cambia significativamente el reparto de audiencia
El análisis de Nielsen también muestra que las cifras varían considerablemente cuando se observa únicamente a la población adulta.
Entre el conjunto de espectadores mayores de dos años, el streaming representa el 48,2% de la televisión con publicidad. Sin embargo, cuando se analiza exclusivamente a los mayores de 18 años, su participación baja hasta el 44,4%.
Esos 3,8 puntos porcentuales se redistribuyen hacia los canales tradicionales. Entre los adultos, la televisión en abierto aumenta hasta el 28,6%, mientras que el cable alcanza el 27%.
La diferencia muestra la importancia de analizar la composición demográfica antes de trasladar los datos generales a una estrategia publicitaria.
Una campaña dirigida a consumidores jóvenes puede encontrar una concentración considerablemente mayor de audiencia en plataformas de streaming, mientras que determinados públicos adultos continúan manteniendo un consumo más elevado de televisión tradicional y cable.
Para los planificadores de medios, el porcentaje global de audiencia es por tanto solo una parte de la información necesaria. La edad, los hábitos de consumo y el tipo de contenido pueden modificar significativamente el alcance real de cada soporte.
La publicidad sigue presente en siete de cada diez minutos televisivos
Otro de los datos relevantes del informe es el peso que continúa teniendo el modelo financiado mediante anuncios.
La televisión con publicidad representa el 71,5% del consumo televisivo total, aunque esta participación disminuyó 1,3 puntos respecto al primer trimestre.
El dato muestra que, pese al crecimiento de modelos de suscripción y servicios sin anuncios, la publicidad continúa siendo una pieza central del ecosistema audiovisual.
El propio mercado del streaming ha contribuido a esta situación. Numerosas plataformas que inicialmente basaron su modelo exclusivamente en suscripciones han incorporado durante los últimos años planes financiados parcial o totalmente mediante publicidad.
Esta evolución ha ampliado el inventario disponible para los anunciantes y ha acercado progresivamente las estrategias de televisión conectada a las campañas tradicionales de televisión.
Al mismo tiempo, la tecnología permite incorporar capacidades habituales del marketing digital, como una segmentación más precisa de las audiencias, medición de impresiones y utilización de datos para seleccionar determinados grupos de espectadores.
La planificación audiovisual se vuelve más fragmentada
El crecimiento del streaming introduce también nuevos desafíos para agencias y anunciantes.
La televisión tradicional permitía construir cobertura mediante un número relativamente reducido de cadenas y espacios. En el entorno conectado, las audiencias pueden distribuirse entre numerosas aplicaciones, servicios de vídeo y plataformas.
Esto obliga a los responsables de medios a controlar aspectos como la duplicación de audiencias, frecuencia publicitaria, alcance incremental y medición entre plataformas.
Una misma persona puede consumir contenidos mediante televisión en abierto, servicios de streaming y plataformas de vídeo dentro de una misma semana. Para un anunciante, aparecer en varios de esos entornos no significa necesariamente estar alcanzando a consumidores diferentes.
La medición unificada adquiere por ello mayor importancia. El objetivo ya no consiste únicamente en saber cuántas impresiones consigue cada canal, sino en determinar qué parte de la audiencia es realmente incremental respecto al resto de la campaña.
El Ad Supported Gauge de Nielsen intenta precisamente observar conjuntamente el consumo de televisión disponible para publicidad y distribuirlo entre broadcast, cable y streaming, proporcionando una referencia sobre cómo evoluciona el peso de cada modalidad.
Los datos del segundo trimestre sitúan al streaming cerca de representar la mitad de toda la televisión financiada mediante publicidad, mientras los grandes eventos deportivos siguen mostrando la capacidad de la televisión tradicional para concentrar espectadores. Para las estrategias de medios, este reparto consolida un escenario en el que la inversión audiovisual debe planificarse cada vez menos en función de una única modalidad de televisión y más alrededor del comportamiento real de las audiencias entre diferentes plataformas.