Un reciente conjunto de datos del sector confirma que el SMS sigue siendo uno de los canales más efectivos para la comunicación comercial, especialmente gracias a sus tasas de apertura, interacción y conversión muy superiores a las del correo electrónico. Según el informe de Notifyre, los mensajes de texto alcanzan una tasa de apertura del 98 %, frente a una media significativamente menor en los emails.
Además, el análisis destaca que el tiempo de lectura es inigualable: la gran mayoría de los mensajes se lee en minutos, lo que proporciona inmediatez y cercanía en el contacto con el usuario. En cuanto a la interacción, el SMS reporta un porcentaje de respuesta del 45 %, frente al 6 % de los correos electrónicos, según datos de Business.com recopilados también por Infobip.
Pero ese no es el único indicador en el que el SMS destaca: OptiMonk señala tasas de clic promedio del 19 % al 20 %, muy superiores a las del email, cuyas tasas suelen quedarse en cifras de un solo dígito. En cuanto a conversión, los SMS generan entre 21 % y 30 %, frente al 15 % promedio que se observa por correo. Este desempeño se refleja en los ingresos: el retorno de inversión (ROI) estimado por SMS alcanza los 71 USD por cada 1 USD invertido, según Sakari.
En resumen, mientras el email sigue siendo útil para contenidos largos o segmentados, el canal SMS se impone por su capacidad de generar respuestas inmediatas, conversiones rápidas y mayor retorno económico. Su alta penetración —con tasas de lectura que rozan el 100 %— y sus métricas robustas hacen del SMS una herramienta valiosa, especialmente para campañas urgentes, recordatorios o promociones con llamada a acción clara.
Este panorama obliga a las marcas a replantear su estrategia digital: no basta con estar presente en redes y email. El SMS emerge como un canal clave para cerrar el círculo de conversión, elevando la eficacia en cada punto de interacción con el consumidor.