Impresoras 3D: todo lo que tienes que saber antes de comprarla

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Más allá de la producción en masa, la producción pasa de forma inevitable por la impresión 3D y en un momento como el actual, donde las impresoras 3D están cobrando más importancia que nunca, permitiendo fabricar material sanitario en medio de la pandemia del COVID-19, proporcionando a los diseñadores y fabricantes la posibilidad de crear modelos bajo demanda.

La tecnología aplicada a los sistemas de impresión 3D ha ido evolucionando a un ritmo casi vertiginoso. Lo que hace muy poco era un dispositivo demasiado complejo, pesado y costoso, hoy es una impresora 3D versátil y manejable hasta el punto de que existen modelos domésticos, con un tamaño similar al de una impresora de inyección de tinta estándar, motivo por el cual muchas empresas quieren adquirir al menos una, y al darse cuenta de su potencial, incorporan más equipos a su negocio.

Antes de invertir en servicios de impresión 3D, la empresa Mastertec, partner de impresión 3D, afirma que se deben tener en cuenta algunos aspectos, como el coste en comparación con otras soluciones o los motivos por los que comprar una impresora 3D es una opción interesante.

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Reducción de costes

Contar con impresoras 3D propias requiere hacer un cálculo de costes de producción. La inversión inicial se amortiza con las piezas producidas, y con la ventaja de disponer de las piezas en horas y no en días o semana y por tanto se necesita tener claro que el uso de las impresoras va a ser rentable. Comparados con un servicio externo, comprar una impresora 3D será más económico cuando se fabriquen piezas de forma regular. Externalizar solo debe dejarse para casos en los que se necesita alguna pieza de forma puntual.

El coste de un servicio externo de impresión puede ser muy alto, además de destacar que los plazos de entrega pueden demorarse por diversas razones. Cuando la demanda de productos impresos en 3D es alta y los tiempos que se manejan muy cortos, la inversión se rentabiliza en poco tiempo, apenas unos meses.

Calidad en la impresión 3D

Otro detalle fundamental es la calidad de una impresora 3D a la hora de ofrecer resultados. El uso de los materiales y el acabado de las piezas pueden variar en función de la máquina que se emplee.

Por tanto, se debe comprar una impresora 3D profesional, fiable como las Makerbot, que gracias a sus numerosas horas de prueba garantizan unos excelentes resultados, permitiendo incluso combinar diferentes tipos de materiales para todo tipo de aplicaciones y necesidades y adaptándose a las propiedades que requiera cada pieza en cuanto a factores como flexibilidad, resistencia a elementos físicos y/o químicos, etc.

También es esencial determinar la precisión de los elementos que se producen, conforme a la aplicación que tendrán. Desde prototipos modelo, copias funcionales, soportes para la fabricación de otros elementos o piezas destinadas a uso final.

Interesa revisar las especificaciones de cada modelo de impresora que se esté estudiando adquirir, además de los comentarios de quienes han optado por uno u otro, para averiguar si los resultados coinciden realmente con lo indicado.

Facilidad de uso

Las impresoras 3D modernas proporcionan a los usuarios una buena experiencia basada en su facilidad de uso. El diseño digital se puede enviar con facilidad a la máquina, e incluso realizar algunos ajustes en función de las necesidades que puedan surgir sobre la marcha.

No hace falta tener una formación concreta, con lo que no se necesita contar con un operario especializado en el servicio de impresión 3D. Como norma general un diseñador que maneja el software de generación de modelos tridimensionales puede crear plantillas para impresión 3D sin inconvenientes. De modo que se reduce la inversión en aprendizaje, incluso a nivel cero.

▷ Impresión 3D, impresoras, servicios y software | MastertecEficacia en los procesos

Contar con una impresora 3D en propiedad proporciona a la empresa la máxima eficiencia y velocidad en la generación de diseños. No se tiene que esperar para que un proyecto se haga efectivo, sino que en cuestión de horas se puede obtener el último modelo de prototipo, o la pieza que se necesita con las correcciones adecuadas.

Esto supone una importante ventaja a nivel competitivo, ya que se pueden conseguir determinados productos reduciendo los costes, tanto económicos como de tiempo. El producto puede comercializarse antes y con un nivel de diseño que roza la perfección.

Cómo calcular el coste

A la hora de analizar si la compra de impresoras 3D es una idea factible, se deben tener en cuenta factores como el coste de los materiales o la mano de obra, fáciles de calcular, así como otros más complejos, pero igual de importantes para comprobar la viabilidad de la adquisición:

  • Tiempo: El proceso de impresión 3D reduce de forma significativa las labores de desarrollo de prototipos y producción de modelos definitivos. Esto permite ofrecer en el mercado un producto de forma más rápida y atender la demanda con menor tiempo de espera. Una mejora significativa a novel de competencia.
  • Resultados: Los modelos impresos en 3D facilitan las pruebas in situ, con lo que se puede lograr una mejora inmediata del resultado final. Las correcciones se llevan al proceso en cuestión de minutos algunas veces, evitando costes adicionales cuando hay que hacer revisiones o cambios en la cadena de producción.
  • Propiedad Intelectual: Al poder crear modelos y piezas con la impresora 3D, se puede tener un mayor control de la producción, ya que no es necesario compartir información confidencial con terceros y las fugas de datos no se producen.

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