La comunicación empresarial en grandes empresas multinacionales

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Si en una empresa no hay comunicación entre los empleados y los diferentes niveles de toma de decisiones, no habrá avance. Sea pequeña, mediana o grande, la compañía necesita ese flujo de información y datos esenciales que todos tienen para mantenerse a flote.

Las grandes y modernas empresas del mundo lo saben y han estado mantenido esa práctica de comunicación empresarial directa desde su nacimiento. El caso más emblemático y del que todo el mundo conoce es Google. Su estructura horizontal, sus oficinas sin paredes y el contacto directo de toda la organización ha hecho una de las más eficientes en la toma de decisiones.

Y no fue casualidad. Así la crearon sus fundadores Jonathan Rosenberg, hoy ex vicepresidente senior de productos de Google, y Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google y ex CEO de la compañía, quienes desvelaron los detalles en el libro cabecera de muchos emprendedores: “Cómo trabaja Google”.

Comunicación Empresarial de Google

En la parte comunicacional empresarial, que es la que nos atañe en el artículo, hay una serie de claves para manejar una empresa como lo hace Google.

Que las oficinas no tengan paredes y que la organización sea horizontal es un elemento decisivo para la comunicación empresarial, porque permite que todos estén enterados de todo en la organización. Google le llama “estar abierto por default”. A la política de puertas abiertas hay que aplicarle la necesidad de iniciar la conversación, que sigue siendo la forma más valiosa de comunicación empresarial.

Desde el punto de vista organizacional, debe haber algunas estrategias para que este modelo de comunicación empresarial funcione. Por ejemplo, en Google reportan a un gerente o superior solo siete personas. Algo parecido a lo que plantea Jeff Bezos, el CEO de Amazon: que el equipo de trabajo pueda alimentarse con dos pizzas.

Comunicación Empresarial de Amazon 

Y ya que hablamos de grandes empresas, no es posible dejar de lado Amazon, que comenzó en 1995 a vender libros por internet y hoy es un emporio del e-commerce y la logística mundial, en cuyo caso, además de ser eficientes, el foco está puesto en dar la mejor experiencia de compra a los clientes. Y en eso se basa toda su cultura organizacional.

En Amazon, por ejemplo, los managers deben entrenarse en el call-center: responder directamente a las preguntas y reclamaciones de los clientes. Esta iniciativa de Bezos tiene el objetivo de que no pierdan de vista para quién trabajan, los clientes.

En las reuniones más importantes de Amazon siempre una silla vacía, que representa a los clientes, y los datos que de ellos se recaban son trascendentales en la toma de decisiones. Algo así pasa en Google, donde la toma de decisiones es completa si todos manejan los datos recopilados.

Al creador de Amazon no le importó mucho crecer rápido. De hecho, durante los primeros años solo obtuvo pérdidas, pero nunca dejó de enfocarse en el cliente y su fidelización, que es lo que hoy le ha dado el éxito que la compañía estadounidense tiene.

Estos dos ejemplos venidos de gigantes empresas tienen algo en común: su objetivo está bien enfocado y todas las estrategias, incluidas las de comunicación empresarial, están pensadas en esa meta. Una tarea que se enriquece y aprende con un Máster en Comunicación Empresarial, que ofrece todas las herramientas necesarias para desarrollar planes y alcanzar logros.