El 64% de los directores de marketing mantiene su presupuesto pese a la presión por innovar

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La transformación digital y la irrupción de la inteligencia artificial han elevado las expectativas sobre el papel de los directores de marketing (CMOs). Sin embargo, una amplia mayoría sigue afrontando estos retos sin contar con más recursos. Según el informe Global Marketing Trends 2025 de Deloitte, el 64% de los CMOs declara tener el mismo presupuesto que el año anterior, a pesar del aumento de sus responsabilidades y de la demanda de resultados más ambiciosos.

El estudio refleja una creciente brecha entre las expectativas que tienen las empresas sobre sus responsables de marketing y la realidad de sus capacidades financieras. Mientras se les exige liderar la innovación, personalizar las experiencias de cliente y aprovechar las oportunidades de la inteligencia artificial, los presupuestos permanecen congelados o incluso se ven recortados en algunos casos.

En esta misma línea, la encuesta CMO Spend and Strategy Survey 2025 de Gartner revela que solo el 26% de los directores de marketing considera que dispone de recursos suficientes para llevar a cabo la transformación digital que sus empresas necesitan. Una situación que pone en evidencia la tensión entre la necesidad de avanzar tecnológicamente y las limitaciones económicas con las que se enfrentan los departamentos de marketing.

“El contexto es muy exigente: nuevas plataformas, datos en tiempo real, automatización, personalización… Pero los recursos no crecen al mismo ritmo. Esto obliga a ser mucho más eficiente, priorizar bien y buscar sinergias con otras áreas de la empresa”, explica Elena López, analista de mercado en Deloitte España.

Entre las soluciones más extendidas para afrontar esta situación destacan la automatización de procesos y la aplicación de inteligencia artificial en la gestión de campañas, la segmentación de audiencias y la medición del retorno de inversión. Sin embargo, la adopción de estas tecnologías también supone un esfuerzo adicional en formación y adaptación de los equipos.

El informe también apunta a un cambio en la forma de medir el éxito de las acciones de marketing. Más allá de métricas tradicionales como la notoriedad o el alcance, cada vez se valoran más indicadores de negocio, como la generación de ingresos, la fidelización de clientes y la contribución directa al crecimiento.

En este entorno de restricciones, la colaboración transversal se vuelve fundamental. Marketing, ventas, finanzas y tecnología deben alinear sus esfuerzos para maximizar los resultados con los recursos disponibles.

Mientras las expectativas sobre los CMOs continúan creciendo, el equilibrio entre innovación y eficiencia se presenta como el gran reto de los próximos años. La capacidad de las marcas para reinventarse sin aumentar sus costes será determinante para su competitividad en un mercado cada vez más exigente.

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