La guerra digital basada en los datos de los consumidores

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“La información es poder”, la famosa frase célebre que se ha asentado como una de las creencias clave para cualquier ámbito. En el sector del Marketing Digital, la información y más concretamente, los datos, se han convertido en todo un tesoro para las marcas, agencias y empresas que quieren es desarrollar una buena estrategia, crecer y crear beneficio económico.

La data y el big data tienen un valor muy importante para el Marketing Digital, ya que consigue colocar a las marcas y empresas en posiciones mucho más sólidas y destacadas del mercado. La adquisición de datos fue algo que los responsables de las empresas comprendieron bastante rápido y que hoy en día supone algo que marca la diferencia.

En la actualidad, la obtención de estos datos no es algo complejo, lo que si es relevante es la tendencia que ahora existe de encontrar la mejor manera de identificar y descifrar los que sirven a las estrategias y la mejor manera de implementarlos. Tal es la importancia, que las compañías invierten grandes cantidades de recursos en esa tarea. Sin ir más lejos, durante el año 2018 alrededor del 89% de los equipos estratégicos incrementaron sus inversiones en herramientas de analítica enfocadas en el big data.

Todo ello ha creado un escenario en el que las compañías han pasado a depender enormemente de la información y datos que obtienen sobre los consumidores. Por lo que han empezado a otorgarles una importancia muy significativa para su negocio, que ya es prácticamente imprescindible para la toma de decisiones.

Los consumidores también se han hecho más conscientes y han aprendido que la información que proporcionan a las empresas y marcas también tiene sus riesgos y crea problemas. No solo por los diferentes escándalos sobre privacidad de los que hemos sido participes durante este tiempo, sino porque han aprendido que las empresas pueden saber mucho sobre ellos con la información que deciden compartir.

Las cantidades de información se multiplican minuto a minuto. Sin embargo, no todas las empresas y marcas están en las mismas posiciones con respecto a esta información tan valiosa. Una pequeña empresa, tiene un acceso mucho mas limitado a la información que una empresa de gran tamaño. Esto plantea una guerra digital basada en la obtención de estos datos y la posterior toma de decisión, en la que incluso la Unión Europea estaría preparándose para lanzar una guerra comercial por la información.

Europa podría estar ultimando un plan de batalla con el objetivo de evitar que el control de la información caiga en las manos de los gigantes estadounidenses. Desde la Unión quieren reafirmar lo que llaman “soberanía digital” y que los gigantes de la red no monopolicen el control de la información de los consumidores y lo que ocurre con esos datos.

Ya veremos cómo termina esta historia. Por el momento, la actualidad plantea una encrucijada en la que las empresas pueden tener la última palabra, pero nosotros, los consumidores, somos los que contamos con el poder.

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