El vídeo UGC cuesta 160 euros de media en España

España marketing influencers

El contenido generado por creadores, conocido como UGC por sus siglas en inglés, continúa ganando peso dentro de las estrategias de marketing digital en España. El I Estudio UGC España 2026 sitúa en 160 euros el precio medio de un vídeo UGC, al tiempo que identifica el aumento del CTR como el beneficio que más mencionan las empresas cuando utilizan este formato dentro de campañas publicitarias de pago.

El informe combina información procedente de 1.012 peticiones de contenido, datos de más de 500 empresas activas y una base superior a 7.000 creadores registrados, además de una encuesta cualitativa realizada entre responsables de marketing y redes sociales. La investigación busca aportar referencias sobre costes, resultados, presupuestos y criterios utilizados para elegir a los creadores en un mercado que todavía presenta una elevada dispersión de precios.

Uno de los principales resultados es precisamente la diferencia entre lo que las empresas creen estar pagando y el precio observado en las operaciones analizadas. Aunque el coste medio alcanza los 160 euros por vídeo, el 67% de los responsables consultados considera que habitualmente paga entre 100 y 150 euros por este tipo de contenidos.

Los precios pueden comenzar desde aproximadamente 70 euros y variar en función de factores como la experiencia del creador, la duración de la pieza o el número de formatos solicitados. El estudio también detecta que muchas empresas todavía no diferencian suficientemente sus tarifas en función del nivel de experiencia de quien produce el contenido.

El CTR es la mejora más mencionada en publicidad

Más allá del precio, el informe analiza qué resultados están obteniendo los departamentos de marketing cuando incorporan UGC a sus campañas.

En publicidad de pago, el incremento del CTR es el beneficio señalado con mayor frecuencia, por delante de las mejoras en conversión y ROAS. Esto apunta a que las creatividades protagonizadas por personas y producidas con una estética más cercana a los contenidos habituales de las redes sociales pueden conseguir una mayor capacidad inicial para captar la atención del usuario.

El CTR, o click-through rate, mide el porcentaje de usuarios que hacen clic en un anuncio después de visualizarlo. Su evolución es especialmente relevante en plataformas como Meta Ads, TikTok Ads o determinadas campañas de vídeo, donde la creatividad puede tener un impacto importante sobre la capacidad de detener el desplazamiento del usuario y generar una interacción.

El estudio muestra un comportamiento diferente en los canales orgánicos. En ese caso, la mejora más mencionada es el aumento del alcance, lo que refuerza la utilización del UGC no solo como formato publicitario, sino también como recurso para alimentar estrategias de redes sociales.

En ambos casos aparece un patrón similar. El contenido generado por creadores parece destacar primero en métricas vinculadas con la atención y, posteriormente, en indicadores más próximos a los resultados comerciales.

Los resultados superan la importancia que se concede al UGC

Otra de las diferencias identificadas por el estudio se encuentra entre la valoración estratégica del formato y los resultados que las propias empresas aseguran estar obteniendo.

Los responsables consultados otorgan al UGC una puntuación de 6,53 sobre 10 en importancia dentro de su estrategia de contenidos. Sin embargo, cuando valoran los resultados obtenidos, la nota aumenta hasta 7,32 puntos sobre 10.

Esta diferencia refleja que el formato todavía puede estar desempeñando un papel secundario dentro de algunos planes de marketing pese a que su rendimiento recibe una valoración superior.

La inversión también continúa siendo relativamente contenida. El 69% de las empresas analizadas destina menos de 1.000 euros mensuales a contenidos UGC. Esta cifra muestra que, aunque el formato se ha incorporado a las estrategias digitales, en muchos casos todavía se gestiona con presupuestos limitados frente a otras partidas de producción creativa o publicidad.

El crecimiento del UGC está relacionado en parte con la evolución de las redes sociales hacia formatos audiovisuales breves y con una estética menos producida. En plataformas como TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts, los usuarios están acostumbrados a consumir vídeos grabados directamente por personas, con encuadres, lenguaje y formatos diferentes a los de la publicidad audiovisual tradicional.

Esta característica ha llevado a muchos anunciantes a producir piezas destinadas específicamente a integrarse en esos entornos.

Encontrar al creador adecuado preocupa más que el precio

El coste no aparece como el principal obstáculo para utilizar UGC. Según el estudio, el 79% de los responsables consultados identifica la calidad del contenido o la dificultad para encontrar al creador adecuado como su mayor reto.

El dato resulta especialmente significativo porque muestra que el valor de este formato no depende únicamente de conseguir una producción económica.

La elección del perfil adecuado puede influir en factores como la naturalidad del mensaje, credibilidad, capacidad para explicar un producto, ritmo del vídeo o adaptación al lenguaje específico de una plataforma.

De hecho, el 95% de las empresas afirma que el estilo y la forma de comunicar son los aspectos que más valora en un creador, por delante de factores como el precio o sus características sociodemográficas.

Esta tendencia diferencia parcialmente el UGC del marketing de influencers tradicional. En este último, el tamaño de la audiencia, número de seguidores o perfil de la comunidad puede desempeñar un papel central. En el contenido UGC, en cambio, el creador puede producir una pieza destinada a ser publicada directamente por la empresa o utilizada como creatividad dentro de una campaña publicitaria, sin necesidad de distribuirla a través de su propia comunidad.

El valor se desplaza así desde el alcance individual del creador hacia su capacidad para producir un contenido que resulte creíble, natural y efectivo dentro de un entorno digital determinado.

La inteligencia artificial convivirá con los creadores

El estudio también analiza el posible impacto de la inteligencia artificial generativa sobre este mercado.

Ninguna de las empresas encuestadas considera que la IA vaya a sustituir completamente al creador humano, mientras que el 68% cree que ambos tipos de contenido convivirán dentro de una misma estrategia.

La aparición de herramientas capaces de generar avatares, voces, imágenes y vídeos plantea nuevas alternativas para la producción publicitaria, especialmente cuando se necesitan numerosas versiones de una creatividad.

Sin embargo, una de las características que explica la expansión del UGC es precisamente la percepción de cercanía asociada a la participación de personas reales. Para determinadas campañas, testimonios, demostraciones, tutoriales o explicaciones de producto, esa sensación de autenticidad puede resultar difícil de reproducir mediante recursos completamente sintéticos.

La inteligencia artificial puede incorporarse, en cambio, a otras fases de la producción, como la elaboración de guiones, adaptación de formatos, generación de subtítulos, edición o creación de múltiples variantes para realizar pruebas publicitarias.

El I Estudio UGC España 2026 sitúa así una referencia de 160 euros para el precio medio de los vídeos analizados, mientras los datos de rendimiento muestran que la principal aportación percibida por las empresas en campañas pagadas se encuentra actualmente en la capacidad de estas creatividades para conseguir más clics.

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