El retargeting enfada a usuarios tras comprar un producto

El retargeting consigue sacar de sus casillas a usuarios tras comprar un producto

La técnica de volver a impactar con publicidad a los clientes que ya han interactuado con una determinada marca, también conocido como ‘retargeting‘, es una de las ofensas más habituales en las que mete la pata la publicidad digital. Los consumidores no llegan a entender por qué se le oferta un producto que en realidad acaba de comprar.

Es más, la compañía experta en marketing digital Adlucent ha realizado un estudio en el que ha descubierto que la mitad de los consumidores estadounidenses se enfada cuando los anunciantes le bombardean con publicidad de artículos adquiridos. Una vez llegado a este punto, el cliente llega a la conclusión de que la marca en sí no se toma la molestia de rastrear su ‘costumer journey’, es decir, su viaje relacional con la empresa.

En concreto, la compañía estadounidense ha conseguido entrevistar a un total de 900 consumidores de entre 18 y 64 años, obteniendo como resultado el hecho de que los términos que separan la publicidad del contenido son casi inexistentes.

En este sentido, las compañías deberían estar atentas a las listas de ‘retargeting‘, ya que ayudan a diferenciar entre diferentes tipos de usuarios en vez de dirigirse simplemente a todos aquellos usuarios que hayan visitado la marca alguna vez.

Asimismo, las firmas pueden sacar partido al ‘retargeting’ estableciendo campañas separadas para diferentes momentos del viaje del usuario junto a la marca, ya que si el usuario visita por segunda vez una página sigue sin ser suficiente para llegar a fidelizar un cliente.

El retargeting enfada a usuarios tras comprar un producto

Otro aspecto a tener en cuenta son los hábitos de compra en la red, ya que la mayor parte de los consumidores invierten hasta 200 dólares (180 euros) en su adquisición más cara en Internet, mientras que sólo una cuarta parte de los consumidores llega a los 500 dólares (451 euros).

Una vez que se obtienen datos específicos sobre los clientes, las marcas deben medir los resultados de las campañas de ‘retargeting’, sobre todo a medida que vamos incorporando canales. Gracias a herramientas como Google Attribution, se puede medir el impacto de cada punto de contacto a través de múltiples canales y dispositivos y mantenerlos siempre sobre la pista de lo que realmente funciona.

Por otro lado, la generación Z no cae embelesada ante los anuncios de los influencers sobre las compras de artículos de lujo, según ha descubierto un estudio realizado por la consultora FleishmanHillard en Alemania. Debido a que los consumidores recurren a las mejores recomendaciones como regla general, sería fácil concluir que los millenials hacen lo mismo. Sin embargo, la situación cambia cuando se trata de una inversión importante.