Meta trabaja en una plataforma descentralizada basada en texto

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Meta se encuentra trabajando en una plataforma descentralizada basada en texto. Ese desarrollo ha sido confirmado por la compañía al boletín especializado Platformer después de que MoneyControl avanzara esas intenciones previamente.

Del proyecto, denominado P92, no ha trascendido de momento demasiada información. Las fuentes consultadas por ambos medios hablan de fases muy tempranas de desarrollo y no explican por qué un ecosistema cerrado como el que conforman Facebook, Instagram y Messenger se ampliaría con un entorno totalmente abierto. Pero el encaje cobra sentido ante la presión regulatoria actual, que entre otras cosas impide al gigante de la web social adquirir otras empresas con facilidad, y la posibilidad de utilizar credenciales de todos esos servicios para acceder a ese nuevo servicio.

La descentralización, cuyos defensores indican que permite una experiencia más personalizada y transparente, forma parte del debate sobre cómo atajar las externalidades negativas de las redes sociales desde hace algún tiempo. Jack Dorsey, fundador y antiguo consejero delegado de Twitter, insistió con frecuencia en sus últimos tiempos en el cargo en que sería la opción idónea para ella porque además la protegería de la influencia de agentes externos como gobiernos. Y bajo esos principios fundó Bluesky, una alternativa que acaba de lanzar en beta.

A falta de conocer más detalles, el esquema más conocido de entornos descentralizados hasta el momento es el de Mastodon. Ese espacio está basado en servidores independientes creados en torno a un tema concreto de interés para determinados usuarios, y en cada uno se aplican las normativas internas que sus administradores consideren. Ese aspecto es crucial porque una de las cuestiones más problemáticas en cualquier red social es precisamente la moderación de contenidos y la asimetría percibida por algunos usuarios en las normas o en su aplicación.

El gigante de la web social trabaja en la fase temprana de un proyecto llamado P92 como primera incursión fuera de su ecosistema cerrado.

Sin embargo, este modelo presenta dificultades de gestión para algunos usuarios, como ya se ha visto en los comentarios de parte de los que abandonaron Twitter para probarlo. Las acciones básicas de seguir o interactuar con alguien resultan menos intuitivas en algunos casos porque pueden darse en diferentes servidores. También está por ver la posible adopción de la interoperabilidad entre plataformas de la que en principio se beneficiaría el proyecto de Meta, que está bajo la dirección del actual responsable de Instagram, Adam Mosseri.

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