Meta avanza en la integración de sus servicios y ha anunciado el cierre definitivo del sitio web independiente de Messenger a partir de abril de 2026. Desde ese momento, los usuarios ya no podrán enviar mensajes a través de messenger.com y deberán acceder al servicio de mensajería directamente desde la versión web de Facebook para continuar sus conversaciones desde el ordenador.
La decisión se enmarca en la estrategia iniciada el pasado mes de octubre, cuando la compañía comunicó la retirada de la aplicación de Messenger para escritorio en Windows y MacOS. En aquel momento, Meta ya anticipó que las funcionalidades del servicio quedarían integradas en Facebook para ordenador, incluyendo opciones como el envío de mensajes, llamadas de voz y videollamadas.
Messenger nació como una extensión de Facebook, pero con el tiempo evolucionó hacia una plataforma independiente que permitía su uso incluso sin disponer de una cuenta activa en la red social. Además de su versión web, el servicio ha mantenido aplicaciones móviles para Android e iOS, así como versiones específicas para ordenador. Con el cierre progresivo de las versiones de escritorio y ahora del sitio web autónomo, Meta consolida su apuesta por unificar la experiencia en torno a Facebook en navegador y las apps móviles.
Según ha informado la compañía en su página de ayuda, tras el cierre de la web independiente los usuarios serán redirigidos automáticamente al sistema de mensajería integrado en Facebook.com. Desde allí podrán continuar sus conversaciones con las mismas funciones que ofrecía Messenger, sin pérdida de historial ni de herramientas de comunicación.
Este movimiento responde a una tendencia creciente en las grandes plataformas tecnológicas: simplificar estructuras, concentrar recursos y reducir productos duplicados para optimizar costes y mejorar la coherencia de marca. En el caso de Meta, la integración total de Messenger en Facebook web permite centralizar el tráfico, reforzar el ecosistema principal y facilitar la gestión técnica de actualizaciones y nuevas funcionalidades.
Desde el punto de vista estratégico, la decisión también refuerza el papel de Facebook como hub central dentro del conglomerado de aplicaciones de Meta, que incluye Instagram y WhatsApp. Aunque Messenger seguirá existiendo como aplicación móvil independiente, su desaparición como web autónoma limita la fragmentación de accesos y orienta el uso hacia entornos más controlados por la compañía.
Para los usuarios habituales de Messenger en navegador, el cambio supondrá un ajuste en la forma de acceso, pero no en las prestaciones disponibles. Las conversaciones, archivos compartidos y llamadas seguirán operativas dentro de Facebook web, que mantendrá la interfaz de mensajería integrada en su estructura.
El cierre de messenger.com marca así un nuevo paso en la reorganización de productos de Meta, que en los últimos años ha priorizado la integración de servicios y la consolidación de sus plataformas principales frente al mantenimiento de herramientas independientes con menor peso estratégico.