La confianza digital ya no reside solo en las marcas, sino en los rostros que las representan. Esta es una de las conclusiones más relevantes del informe “Influencia Digital: Empresas y Directivos 2025”, presentado por Kreab España, consultora especializada en comunicación estratégica. El estudio, que analiza la actividad en LinkedIn de 96 páginas corporativas y 85 perfiles de altos directivos de los diez principales sectores económicos de España, concluye que los perfiles personales triplican la confianza que generan las páginas oficiales de empresa.
Esta preferencia por lo humano, por la voz cercana y con criterio, conecta con una tendencia global. Según el informe “2024 Edelman Trust Barometer”, el 63 % de los consumidores afirma confiar más en un CEO activo en redes sociales que en una marca anónima. Kreab refuerza esta tesis, pero añade una alerta: el potencial de estos líderes está lejos de ser plenamente aprovechado. Solo 4 de cada 64 directivos analizados usa el vídeo de forma habitual y apenas 15 tienen el distintivo “Top Voices” en LinkedIn, lo que muestra una falta de estrategia clara en la construcción de marca personal digital.
El sector de telecomunicaciones se destaca como el más dinámico tanto en páginas como en perfiles personales, seguido por la banca en términos de alcance. Sin embargo, los datos también revelan carencias: muchos perfiles de alta dirección están desactualizados, sin un resumen bien redactado, ni interacciones periódicas, ni contenido que muestre liderazgo, visión o experiencia. Esta desconexión entre potencial y ejecución supone una oportunidad perdida en términos de reputación, influencia e incluso negocio.
En palabras de Cecilio Prado, director senior de Comunicación Digital en Kreab, “la reputación digital ya no es solo cuestión de grandes marcas, sino de liderazgo personal. Los directivos tienen en sus manos la oportunidad de conectar, influir y diferenciarse. Optimizar sus perfiles y diversificar los formatos es clave”.
Esta necesidad de profesionalizar la presencia en LinkedIn va más allá del simple «estar». El mismo informe muestra que los contenidos con mayor engagement son aquellos que narran hitos corporativos, logros profesionales o participación en eventos sectoriales. Las publicaciones genéricas o institucionales tienen menor rendimiento, lo que refuerza la demanda de contenido auténtico, emocional y estratégico.
Complementando los datos de Kreab, un estudio de LinkedIn realizado en mayo de 2025 indica que los perfiles con actividad semanal constante tienen un 200 % más de visualizaciones y hasta 4 veces más interacciones. Además, la plataforma estima que el 83 % de los procesos de decisión B2B involucran al menos una consulta previa al perfil del directivo responsable, lo que confirma la importancia de esta ventana pública para la credibilidad empresarial.
En la presentación del informe participaron expertos como Virginia Collera, Head of Editorial de LinkedIn para España y América Latina, quien subrayó el valor del liderazgo visible y transparente. También se sumaron Codés Jiménez, Social Media Manager de MasOrange, y Eduardo González, de Merco Digital, quienes coincidieron en que la voz de los líderes es ya un pilar clave de la reputación corporativa.
Además, los expertos enfatizaron que la digitalización de la confianza exige formatos nuevos. El vídeo corto, los artículos personales, los mensajes en primera persona y el diálogo abierto son las herramientas más efectivas para conectar en un entorno saturado. También se destacó el rol emergente de la inteligencia artificial en la generación de contenidos, aunque siempre matizado por una dirección editorial clara y un tono humano.
A pesar del contexto favorable, el estudio detecta que muchas compañías aún concentran sus esfuerzos comunicativos en canales corporativos, sin acompañar esta estrategia con una inversión en sus portavoces naturales. Esto no solo limita su capacidad de influencia, sino que también las vuelve más vulnerables a las crisis reputacionales. En un entorno donde la inmediatez y la credibilidad son fundamentales, la figura del directivo influyente actúa como un escudo reputacional clave.
La edición 2025 del informe de Kreab concluye que estamos entrando en una nueva era del liderazgo comunicativo. Ya no se trata solo de liderar empresas, sino de liderar conversaciones. La reputación, la atracción de talento, las alianzas estratégicas e incluso la valoración bursátil pueden verse directamente influenciadas por la calidad y coherencia de la presencia digital de los líderes corporativos.
En un mercado saturado de información, la capacidad de conectar desde lo personal, con autenticidad y estrategia, es la nueva ventaja competitiva. Y LinkedIn, con su ecosistema de influencia profesional, se ha convertido en el espacio donde esa batalla por la credibilidad y la confianza se está librando día a día.