El sector de la comunicación corporativa en España vive una transformación silenciosa. Aunque ya son mayoría abrumadora —el 63,7 % de los profesionales en empresas son mujeres—, las cifras siguen reflejando un techo de cristal persistente. El último informe PR SCOPE 2025‑2026, junto con el estudio “¿Comunicación sin género?” elaborado por evercom y dos universidades públicas, confirma una brecha estructural: solo el 33,3 % de los cargos de dirección están ocupados por mujeres.
Esta paradoja evidencia una tensión entre presencia y liderazgo. La feminización del sector es una realidad consolidada, especialmente en funciones técnicas y de gestión de contenidos, pero el acceso a los puestos estratégicos sigue siendo limitado. El sector comunica bien hacia afuera, pero aún tiene cuentas pendientes puertas adentro.
Mujeres en la base, hombres en la cima
El desajuste entre la base y la cúpula se ha vuelto más visible con los años. A pesar de los avances en diversidad y la mayor representación femenina en niveles intermedios, los principales puestos de poder aún recaen sobre hombres. Esto se traduce en una menor presencia femenina en comités de dirección y toma de decisiones clave, donde se define la estrategia, la reputación y la narrativa empresarial.
En palabras de Deborah Gray, fundadora y CEO de Canela, “el sector de la comunicación tiene la responsabilidad de visibilizar la desigualdad de género y generar narrativas que impulsen el cambio”. Gray defiende la necesidad de incorporar más voces femeninas como expertas y fuentes en los medios, donde actualmente no superan el 30 %. Para ello, pide políticas activas de igualdad dentro de agencias y empresas.
Una figura del dircom más diversa y exigente
El informe también destaca un cambio en la configuración del liderazgo comunicativo. Aunque la figura del dircom tradicional pierde peso (solo el 34,2 % de los entrevistados ocupa hoy ese cargo, frente al 41,3 % en 2023), emergen nuevos perfiles ligados a áreas como relaciones institucionales, sostenibilidad (ESG) o innovación digital.
Esto responde a un contexto empresarial más complejo, donde el profesional de comunicación ya no solo busca notoriedad, sino que es clave en la construcción de confianza, transparencia y gestión reputacional. La credibilidad de los contenidos ha ganado peso como desafío (pasa del 8,2 % al 17,2 %), lo que confirma que la comunicación corporativa debe alinearse con principios éticos y valores compartidos.
Inteligencia artificial y liderazgo con perspectiva
La revolución tecnológica también impacta en el modelo de comunicación empresarial. La inteligencia artificial se presenta como una aliada en tareas como la automatización, el análisis de datos o la eficiencia estratégica, pero exige también una mirada crítica y ética. El liderazgo femenino, con enfoques más orientados a la empatía, la diversidad y la colaboración, puede tener un papel fundamental en asegurar un uso responsable y humano de estas herramientas.
El futuro del sector: más igualdad, más credibilidad
La transformación del sector de la comunicación ya está en marcha, pero necesita profundizar en una agenda de equidad real. El número de mujeres en el sector no puede ser el único indicador de progreso. El reto está en equilibrar también el poder, romper barreras invisibles y construir liderazgos representativos, diversos y comprometidos con el cambio.
En definitiva, el nuevo dircom español es más multidisciplinar, más consciente de su responsabilidad reputacional y, en gran medida, más femenino. Pero para que esa transformación sea completa, el paso pendiente es claro: convertir la presencia en poder, y la visibilidad en liderazgo real.