Google planta cara al terrorismo tras los últimos ataques en Europa

YouTube planea desarrollar un nuevo servicio de streaming

Google ha anunciado sus planes para evitar la difusión de mensajes y propaganda terrorista a través de Youtube.

La red social ha decidido invertir en un aumento de personal para la revisión del contenido publicado, así como también cambios en las políticas de regulación de los videos.

Los planes han sido revelados por el vicepresidente senior de Google, Kent Walker, en una entrevista concedida al diario británico Financial Times. En sus declaraciones, el directivo de la compañía ha expresado su intención de impedir que herramientas como YouTube se conviertan en refugio de propaganda extremista.  La primera medida de Google se centra en la implementación de mecanismos de aprendizaje automático más avanzados, con los que la compañía espera “entrenar nuevos ‘clasificadores de contenido'” capaces de identificar los vídeos de los terroristas, según explica Walker.

Se trata de un plan similar al que ha anunciado Facebook hace unos días por los mismos motivos. El reto se encuentra, como explica el directivo, en distinguir los vídeos con contenido que hace apología del terrorismo, y es usado por los grupos terroristas como propaganda, de aquellos que son informativos. “Un vídeo de un ataque terrorista puede ser una retransmisión informativa si lo emite la BBC, o una glorificación de la violencia si es colgado en un contexto diferente por un usuario distinto”, apunta Walker.

Junto con la aplicación de inteligencia artificial, Walker también ha anunciado la intención de Google de “aumentar el número de expertos independientes” en el programa de moderación de YouTube para los vídeos que han sido denunciados por parte de los usuarios. Para la expansión del programa, Google añadirá 50 nuevas ONG a las 63 organizaciones que ya formaban parte del proyecto, además dotarlo de una mayor inversión.  “Las máquinas pueden ayudar a identificar vídeos problemáticos, pero los expertos humanos todavía juegan un rol en decisiones matizadas sobre la línea que separa la propaganda y la religión violenta o el discurso de interés”, matiza el directivo. Dedicarán una parte importante a identificar y frenar contenido enfocado a radicalizar y reclutar extremistas.