El 90% de las empresas industriales y de gran consumo en España reconoce tener serias dificultades para encontrar perfiles que combinen competencias técnicas con habilidades comerciales, según revela un informe de Hays. Este déficit de talento está frenando la internacionalización de las compañías y alargando sus ciclos de venta, lo que pone en jaque su competitividad en un contexto económico cada vez más digital y orientado al dato.
La falta de preparación de los programas educativos, que priorizan los conocimientos técnicos y descuidan habilidades como la comunicación o la orientación al cliente, es una de las causas principales de esta brecha. Según la Guía del Mercado Laboral 2025 de Hays, el 93% de las empresas de gran consumo y el 87% de las industriales no logran cubrir posiciones que requieren esta dualidad de capacidades.
Laura Fernández Pando, manager de Perm Recruitment Services en Hays España, alerta de que “la separación histórica entre lo técnico y lo comercial ha limitado el desarrollo de estos perfiles híbridos tan necesarios en el mercado actual”.
El informe también destaca la creciente importancia de la flexibilidad laboral como factor de atracción y retención de talento. El 49% de las empresas considera que la conciliación es clave, mientras que un 51% admite que sus niveles salariales no son competitivos. Sin políticas adaptadas —como el teletrabajo o el horario flexible—, la fuga de talento se incrementa, generando mayores costes de selección, formación y pérdida de conocimiento interno.
Para competir con el atractivo de las empresas tecnológicas, Hays insta a las compañías tradicionales a renovar su cultura organizativa y adoptar modelos de liderazgo más horizontales, colaborativos y centrados en el desarrollo profesional. Iniciativas como programas para recién graduados, mentoring o planes de carrera claros están ganando peso como respuesta a este nuevo paradigma laboral.
De cara al futuro, el sector de marketing y ventas demandará profesionales con competencias analíticas, dominio de herramientas digitales, adaptabilidad a entornos multicanal y, sobre todo, una combinación efectiva de capacidades técnicas y comerciales. El informe concluye que “las empresas que quieran liderar deben convertirse en verdaderas escuelas de talento, invirtiendo en el crecimiento y la evolución constante de sus equipos”.