La startup Recupiva se propone garantizar el cobro de facturas en 60 días o menos

Comparte este artículo:

La startup española Recupiva presenta por fin una alternativa ante el impago de facturas que se está acelerando a causa de la COVID-19. Autónomos y PYMES cobran cada vez más tarde, y la incertidumbre sobre la viabilidad de sus proyectos crece. Enfrentados al riesgo de perder una cuenta, muchos empresarios rehuyen de la vía judicial y esperan demasiado para iniciar el recobro.

A muchos autónomos y pequeños empresarios les sonará la historia

Termina la ejecución del contrato, llega la fecha de vencimiento y del cobro no hay noticias. Pasan los días y en la cuenta del banco no hay nada nuevo. Toca llamar, tragar saliva y preguntar por enésima vez cuando llegará, por fin, el pago acordado.

A veces ni cogen el teléfono, otras se hacen los remolones y luego ya llegan las promesas vacías, las excusas, los “pero antes hazme este favor” y toda esa ceremonia que dura meses o años y acaba cuando por fin el emprendedor se rinde y da la cuenta, la relación y la factura por perdidas.Y si consigue cobrar, tampoco será pronto: según datos de CEPYME el tiempo medio de cobro era de 89 días en 2019, en plena época de bonanza.

Y así por desgracia se quedan muchas historias de impagos: el miedo a poner en peligro una relación mercantil atenaza a muchos empresarios que, frente a la alternativa de iniciar un proceso judicial contencioso, prefieren llevar estos asuntos con mano izquierda y paciencia. Tanta paciencia y tanta mano izquierda que para cuando se quieren dar cuenta ya es demasiado tarde.

Y es que según Iberley el 64% de los españoles no confía en el sistema de justicia. Caro, lento, complejo y de resultado incierto, presenta una alternativa muy poco atractiva al lado de centrarse en el negocio conocido y recuperar las pérdidas trabajando unas horas de más, a veces muchas, y sólo cuando se puede.

La startup Recupiva propone tratar la gestión del cobro de una forma diferente

La propuesta de Recupiva se basa en la mediación activa y el reciclado de facturas impagadas. Sin necesidad de recurrir a un proceso contencioso, lideran un proceso de cobro amistoso, ágil y automático. Muchas veces son malentendidos, obstáculos administrativos, olvidos o falta de cultura de pago lo que retrasa el cobro de las facturas, y la entrada de un mediador diplomático resuelve hasta el 78% de los casos sin necesidad de acudir a los tribunales o complicar la relación.

Y para cuando son condiciones económicas insalvables las que impiden el cobro, garantizan la devolución de hasta el 38% del impago mediante su servicio de reciclado de facturas. Las facturas impagadas, de dejarse en los libros contables intactas, inflan de forma artificial el beneficio y añaden hasta un 25% de su valor al impuesto de Sociedades o al IRPF. Duele todavía más el IVA, que tantos se han acostumbrado a adelantar antes del cobro efectivo, y que puede sumar otro 21%.

“Recupiva nace con la misión de acelerar y proteger el cobro de facturas. Es una desgracia que en España el tiempo medio de cobro sea de casi 3 meses. La baja velocidad del dinero afecta de forma muy negativa a nuestra economía, que va a sufrir tremendamente a consecuencia de la crisis del COVID. Nuestro objetivo es claro: acelerar nuestra economía acelerando los procesos de cobro, añade William Wallace, CEO interino de Recupiva.

Más Noticias

Dejar respuesta