La industria del videojuego entra en la agenda institucional

Industria videojuegos

La Asociación Española de Videojuegos (AEVI) ha informado de la entrada del videojuego en la agenda institucional. Y es que los videojuegos están aumentando notablemente su facturación nacional e internacional.

La industria de los videojuegos está adquiriendo cada vez más importancia. Tanto es así que, por primera vez, el Congreso de los Diputados ha exigido al Gobierno facilitar las inversiones internacionales de la industria. Además, la Asamblea de Madrid ha solcitado a las autoridades locales el desarrollo de la industria local y el Parlament de Catalunya ha sido el escenario de la primera comparecencia de la industria en un parlamento.

Hoy en día los videojuegos se posicionan como la primera opción de ocio audiovisual en España (por delante del cine y la música grabada). De hecho, la industria del videojuego en nuestro país facturó 1.163 millones de euros en 2016, un 7,4% más respecto al año anterior según los datos de GFK y Gametrack, recogidos por AEVI.

La venta física de videojuegos está por delante de la venta online. La venta física de videojuegos facturó 781 millones de euros, según datos aportados por GFK, mientras que la venta ‘online’ supuso 382 millones de euros, de acuerdo con datos de Gametrack-ISFE. No obstante, el consumo en línea se incrementó un 30,82% respecto a 2015, entre aplicaciones para dispositivos móviles (177 millones de euros) y el resto de plataformas online (205 millones de euros).

En cuanto al perfil de los jugadores españoles, los datos muestran mayoría de hombres (56%) que de mujeres (44%), con edades comprendidas entre los 6 y los 10 años (75%), entre los 11 y los 14 años (76%) y entre los 15 y los 24 años (68%). Cabe destacar que los españoles dedican a jugar a videojuegos una media de 6,2 horas a la semana, por delante de otros países europeos como Francia, Reino Unido o Alemania.

Estos datos muestran que la Industria del videojuego en España está creciendo cada vez más. Y es que hace unos años era impensable imaginar que su alcance llegaría hasta el Parlamento.