Big Data y medicina 2.0

Big Data

El Big Data y las innovaciones tecnológicas están mejorando muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. Un claro ejemplo de ello es el importante impacto que está teniendo la tecnología en campo de la salud.

Gracias a los wearables, la genómica, la realidad aumentada y el Big Data se está mejorando la calidad de vida de muchas personas en todo el mundo. Concretamente, el Big Data está ayudando a prevenir enfermedades. Además, las barreras físicas y temporales desaparecen gracias al Big Data, donde se puede realizar un seguimiento en tiempo real de los pacientes y sin necesidad de desplazarse a la consulta del médico.

Un wearable que ayuda a cuidar de la salud son las pulseras inteligentes, las cuales monitorizan los temblores de enfermos de Parkinson o ayudan a controlar la actividad de los ancianos, pudiendo alertar de anomalías a familiares o personal médico.

Y según datos de Mckinsey, las pulseras, relojes y rastreadores de actividades físicas son utilizadas por más de 130 millones de usuarios en todo el mundo. Por su parte, la consultora Oliver Wyman afirma además que ya existen entre 50.000 y 100.000 aplicaciones móviles para la salud y el bienestar.

Estos datos confirman el éxito de este tipo de dispositivos, que en la mayoría de los casos se recogen los datos gracias a una app para su seguimiento y monitorización. Pero el Big Data no solo se limita a los dispositivos llevables. En el terreno de la genómica el Big Data tiene cada vez más importancia.

Y la cantidad de datos que se generan en este proceso son cada vez mayores. De hecho, solo el estudio del genoma de un individuo tiene entre 20.000 y 25.000 genes, lo que ocupa casi un Tera bite, y se haría muy complicado sin la existencia del almacenamiento en la nube o cloud.

De lo que no hay duda es que el Big Data es y será un activo muy importante en el área de la salud. Gracias a las innovaciones tecnológicas y a los últimos avances médicos se logrará dar a cada paciente una terapia personalizada y más adecuada con los menores efectos secundarios.

Aquí podemos señalar el caso de los pacientes con cáncer, que gracias al estudio masivo de los datos agregados de manera anónima se puede determinar porcentajes de curación de distintas técnicas y así aplicar las más efectivas.