Cómo evitar accidentes infantiles en casa gracias a la tecnología

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El crecimiento de los niños trae consigo una curiosidad que no tiene límites y que les lleva a explorar todo lo que les rodea. En los hogares, esta curiosidad puede convertirse en un riesgo, especialmente para los más pequeños. El calzado del bebé, los protectores de enchufes o los seguros para dedos son algunos métodos de prevención básicos para los más pequeños pero en los últimos años la tecnología ha permitido desarrollar nuevas herramientas que ayuden a garantizar la seguridad en el hogar.

Los vigilabebés son, sin duda, uno de los productos que más han facilitado el cuidado del bebé en sus horas de descanso. A través de una pequeña cámara con visión nocturna es posible ver al bebé en todo momento mediante un aparato vinculado o en dispositivos móviles. Esta función es realmente útil para padres con problemas de audición ya que también dispone de altavoces y sistema de vibración que alerta de exceso movimiento, también en ambientes oscuros o de poca luz.

Precisamente la iluminación es otro factor en el que el uso de una tecnología más avanzada, en este caso la de bombillas tipo LED, puede evitar accidentes infantiles domésticos. Y es que, este tipo de bombillas trabajan con corriente continua de baja tensión, lo que reduce el riesgo de calentamiento y por consiguiente, el de quemaduras o calambrazos por contacto.

En materia de ciberseguridad, los hogares inteligentes han supuesto un gran avance en materia de prevención gracias a la conectividad de diferentes aparatos de la casa, como los detectores de humos que permiten reducir y agilizar el tiempo de respuesta ante un incendio.

Aunque, según datos de FACUA, la principal causa de siniestralidad infantil dentro del hogar son las intoxicaciones. Productos de limpieza, cosméticos o medicamentos son los más comunes según el INT (Instituto Nacional de Toxicología) y por tanto, de los que se debe mantener más alejados a los bebés.

Para no perderles de vista mientras se realizan tareas que implican el uso de este tipo de productos, como cocinar o limpiar, lo más recomendable es el uso de hamacas o tronas en las que el bebé esté sujeto y cómodo, y al mismo tiempo vigilado. Este tipo de productos también permiten acompañarles mientras comen o juegan, por eso marcas de trona como Stokke realizan diseños ergonómicos que se adaptan perfectamente al cuerpo y desarrollo del bebé.

Otra causa de riesgo que afecta por igual a mayores y adultos en los accidentes domésticos son las caídas. En el caso de los bebés, la falta de equilibrio unido a su ignorancia del peligro les hacen uno de los grupos más vulnerables. Si bien es cierto que las caídas son buenas y que deben ser percibidas como un proceso lógico del aprendizaje del bebé, hay que tener en cuenta una serie de precauciones para evitar incidentes graves.

En este sentido, las prevenciones básicas son las más efectivas, empezando por el calzado del bebé.  Éste, además de sujetarle el tobillo, tiene que tener suela antideslizante y ser flexible para evitar el sentimiento de rigidez en los movimientos del pequeño.

Otra medida de protección básica son los protectores para las esquinas de las mesas así como los protectores de enchufes, que poseen un poder atrayente sobre los más pequeños justificado por la altura a la que se encuentran y por sus características.

Por último, la tecnología también se ha hecho un hueco en la selección de juguetes favoritos para los más pequeños. Este tipo de productos son, normalmente, más pesados y presentan más riesgos por su tipología (entradas de carga eléctrica, uso de pilas, pantallas que pueden romperse…) por lo que requieren una vigilancia mayor, especialmente en los primeros años de vida del bebé.